Por
la Fe Cristiana fui antiabortista y por la investigación genética soy
antiabortista, el descubrimiento del genoma humano ha puesto de
manifiesto que el embrión desde su concepción goza de todas las
características ontológicas de la persona y como tal merece todo el
respeto, dignidad y sobre todo el derecho a la vida como fundamental
derecho de la persona.
A ley del aborto de 2010 de la ministra
Aído, que precisamente en estos día cumple 2 años, ha hecho
involucionar a la sociedad española a tiempos precristianos, en el
antiguo Egipto los niños nacidos fuera del matrimonio y no reconocidos
por su padre eran arrojados a los cocodrilos sagrados del Nilo, en la
antigua Grecia, mas concretamente en Esparta, a los nacidos con alguna
tara física o psicológica se les abandonaba en el monte sagrado de Athos
y eran pasto de las alimañas y en la antigua Roma a los nacidos fuera
del matrimonio y no reconocidos por el pater familias sufrían igual
suerte que los espartanos.
En una sociedad llamada moderna es un
contra sentido estar sometidos a leyes contrarias al iusnaturalismo y
propiciadoras de asesinatos de las criaturas mas indefensas, como la
madre Teresa de Calcuta sentenció en su día “"El aborto es el mayor
destructor de la Paz en el mundo. Si la ley permite que una madre mate a
su hijo ¿Qué ley podrá impedir que un hombre mate a otro hombre?",
palabra de una Nobel de la Paz.